26 de mayo de 2009

TRABAJOS

Foto: Lucía Benítez
Camarero en Meknes. Marruecos. 2008

Foto: Lucía Benítez
Cazador en Lobé. Camerún. 2003

Foto: Lucía Benítez
Conserveros en Pisco. Perú. 2005
Foto: Lucía Benítez
Cambistas en Lao Cai. Vietnam. 2006

7 comentarios:

santi dijo...

Tengo una concepción visual del trabajo como una actividad industrial. Estas fotos, sobre todo las de Camerún y Perú, recuerdan más al trabajo pre industrial. Las otras dos representan conceptos más vistos en los medios de comunicación.

Teresa Luengo Michel dijo...

¡Esa mano bajo la bandeja me suena!jajajaja. Me gusta mucho la dignidad con la que tratas a los protagonistas de tu post nada más que por el título.
Besicos

Lucía Benítez dijo...

Las otras dos, Santi, son del trabajo posindustrial; de ése que nos despega de lo que hacemos y nos lleva a problemas actuales. Me encantan las imágenes del trabajo, somos nosotros apropiados por las lógicas profesionales. En eso, como en tantas cosas somos iguales, así que respeto.
Gracias a la mano, Teresa, que le devuelve su dimensión humana.

Pilar dijo...

Abajo el mito del trabajo (sprayyyyyyyyyy)

El trabajo es el nombre de las sociedades modernas de la esclavitud
¿cómo se llamaba antes?

Lucía Benítez dijo...

Me preocupa más lo de ahora, la verdad, que con tanta modernidad y tanto mundo virtual olvidamos el trabajo que llevan las cosas, y despreciamos el que hace la imaginación. Mejor, lo desprecian.

el brazo de cervantes dijo...

cuando llevo mucho tiempo enfrascada en trabajos de tipo abstracto , o con máquinas , con el ordenador todo el día, o hablando de proyectos...necesito hacer trabajos manuales, o casi me vuelvo loca. Es algo necesario , no sé es como si necesitara hacerlos para devolverme a la realidad. ¡Qué lio me hago madre! jajajaj
Asociamos trabajo a situaciones ya muy raras, para mí no tiene connotaciones negativas si no fuera por lo que a veces se empeñan en convertirlo, en algo insoportable .

Lucía Benítez dijo...

Nos ocurre a todos y cada vez más, perdemos el rumbo de la realidad y olvidamos el trabajo que hay detrás de las cosas. Gracias a que a veces podemos regresar...