9 de mayo de 2009

SIN TECHO

Foto: Lucía Benítez
Andahuailas. Perú. 2005

Foto: Lucía Benítez
Palma de Mallorca. Baleares. 2008

Foto: Lucía Benítez
Sources Oum Er Erbia. Marruecos. 2008

10 comentarios:

Celeste dijo...

Nosotros, los que pensamos estar en el lado de la raya correcto, ignoramos muchas veces a los del otro lado. Y a fuerza de ello, terminan siendo invisibles a pesar de estar ahí.
No es lo peor no ser importante, no ser bello, no ser reconocido por tu nombre, no hacer nada importantísimo...o estar sin techo. Lo malo es que te hagan invisible. Que no existas, que no te vean.
Tus fotos rescatan de la invisibilidad.
Quizás esta sea otra de las razones por las que siempre regreso.
Gracias amiga. Pones gafas.

Lucía Benítez dijo...

Gracias, amiga
Pensaba hoy, pasando por los campos de Beni Mellal, cada vez más industrializados y que se multiplican como mares de plástico, en la contradicción de poner techo a las plantas y que haya personas que no lo tienen.

Celeste dijo...

Esa es muchas veces la sinrazón del ser humano: "trabajar para el hombre" sin mirar ni tener en cuenta al hombre.

Lucía Benítez dijo...

Y qué tal: trabajar par ala economía y la riqueza sin tener en cuenta a las personas?

el brazo de cervantes dijo...

pues es lo peor que se le puede hacer a una persona, ignorarla.
Me pone muy nerviosa esta visión cada vez más corriente en las ciudades , me siento mal
¡este mundo!

Lucía Benítez dijo...

Trato de hacer esas visiones más frecuentes, no es que no existan, es que las tapan. Mientras más se vean, más pensaremos en ellas y lo mismo en alguna solución

Chayo dijo...

¿¿De qué gilipolleces me suelo quejar??

Ummm...Paciencia al máximo de una consigo misma.... :(

Lucía Benítez dijo...

Te puedes quejar, y luego reírte de ti misma. Yo practico, pero no siempre me sale bien.
Besos

Teresa Luengo Michel dijo...

A mí me impactó muchísimo cuando llegué a Barcelona ver la cantidad de gente que vivía en la calle, y las oleadas de manadas humanas que pasamos a su lado ignorándolos. Sí, también me inquieta llegar al lugar al que nos dirigimos.
Un beso cariñosísismo, amiga.

Lucía Benítez dijo...

Qué lujo que en tus ojos vivan estas imágenes; es una forma de percatarse.